“Lo lamento por todos, pero no fue mi intención”, dijo Joel Santo Aquino, de 25 años, chofer de la patana que ayer chocó con un minibús procedente de Galván, Neiba, dejando un saldo de 12 personas muertas y 13 heridas.
El accidente ocurrió a las 6:10 de la mañana en la llamada Curva de la Muerte, próximo al puente Lucas Díaz, en la carretera Baní- San Cristóbal. Santo Aquino, al ser conducido por el director de Amet, general Rafael Oscar Bencosme Candelier, al recinto Sur-Central de la Policía, en Baní, explicó que trató de evadir la guagua, la que según dijo, le cerró el paso.
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