WASHINGTON, EEUU.- Mientras la familia del periodista iraquí Muntazer al-Zaide, quien lazó un zapatazo al presidente estadounidense George W. Bush, manifiestan preocupación por el “estado de secuestro” de su pariente, el “zapato” se extiende como símbolo contra el jefe de la Casa Blanca y en apoyo al comunicador.
Un grupo de pacifistas se concentró este miércoles frente a la Casa Blanca para pedir la liberación de Al-Zaidi, quien será procesado en su país bajo cargos de agresión contra un mandatario extranjero.
Según algunas fuentes, Al-Zaidi podría enfrentar una pena de entre dos y siete años de prisión.










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